14/06/07.- El número de extranjeros sigue aumentando y se ha situado en el 15% del censo oficial, pero con dos elementos fundamentales a destacar: un descenso de los colectivos entendidos tradicionalmente como inmigración y un aumento de los europeos. Es decir, los inmigrantes económicos -ecuatorianos, colombianos, argelinos o argentinos- están volviendo a sus paises, mientras que los inmigrantes comunitarios -británicos o alemanes- siguen llegando en masa. El caso más ilustrativo de los primeros es el de los ecuatorianos, que junto con los marroquíes es el colectivo más importante de extracomunitarios. A 1 de enero de 2007 estaban censados 51.425 en la Comunitat Valenciana, 4.747 menos (8,5%) que el año anterior. La explicación, según Edgar Constante, portavoz de la Asociación de Inmigrantes Ecuatorianos y Latinoamericanos Rumiñahui, es el regreso de los compatriotas que « llevan en España ocho o diez años » y han reunido fondos para volver con sus familias e instalarse económicamente en el país. « Es gente que ha ahorrado, que se ha hecho una vivienda y que se ha montado un pequeño negocio para regresar» , explica. Constante, cree, además que la vuelta de los ecuatorianos no es un fenómeno coyuntural, sino que se prolongará a lo largo de los próximos años. «Hay muchas personas que regresarán en el futuro -dice-. Todos han dejado allí a sus familias y muchos tienen también a sus hijos» , termina. El caso argentino Similar es el caso de los colombianos (- 1.536 ) o los argentinos (-1.423). Estos últimos llegaron en los primeros años del siglo huyendo de la crisis económica y social que asoló el país, pero ahora esa situación se ha superado y el PIB crece a un ritmo muy fuerte. «Hay gente que está volviendo porque han ido en verano y han visto que en algunas provincias hay trabajo », dice Julio Donoso, presidente de la Asociación de Argentinos, quien matiza, no obstante, que también hay compatriotas que se han nacionalizado y han salido de la estadística de foráneos. Incluso los argelinos han empezado a marcharse, aunque en este caso por dos motivos. « Unos se están marchando a otros paises de Europa donde la renta es más alta y otros vuelven con sus familias» , dice Mouloub Talbi, presidente de la Asociación de Argelinos de España, quien advierte así mismo que «hay familias que están regresando porque en España no pueden educar a sus hijos con la cultura y la religión de su país». En el lado contrario están los europeos comunitarios. El clima y los servicios siguen siendo un imán para británicos, franceses, holandeses etc., cuyo censo ha crecido un 14,5; 6,1 y 9,8 por ciento respectivamente. Una mención especial merecen los rumanos, comunitarios desde el 1 de enero de 2007, pero considerados inmigración económica tradicional. Su número ha crecido un 25% en el último año, aunque con matices. Adriana Vidroiu, responsable de la Asociación de Rumanos de Valencia, confirma esa estadística, pero asegura que es engañosa. « Mucha gente viene a trabajar y lo primero que hace es empadronarse, pero si al cabo de unas semanas o unos meses no encuentra salida se vuelve a su casa y no se da de baja del padrón» , explica. Ocurre, además, que este flujo de ida y vuelta es cada vez más fácil. Si un billete de avión costaba antes 400 euros, ahora hay empresas de transporte por carretera que lo hacen por 150. De todas formas, Vidroiu cree que esta situación cambiará y que antes de dos años dejará de llegar gente y empezará a regresar la que hay aquí. Según dice, « la UE está metiendo mucho dinero y hay muchas empresas invirtiendo en Turismo o construcción que necesitan trabajadores y que pagan sueldos como los de aquí». El Mercantil Valenciano |